Una de las lecciones aprendidas durante el tiempo de rescate es que el esquema de desarollo de Healthcare.gov estaba diseñado atado a una legislación que no permitía que los programadores y desarrolladores se comunicaran entre sí, que los ingenieros operacionales y ‘end users’ tuvieran interacción e iteración de trabajos. Por el contrario, todas las promesas de requisitos y funcionalidad se trabajaron entre políticos y influenciadores de política pública, entre cabilderos y legisladores, entre burócratas y abogados. Estas promesas y requisitos de proyecto luego pasaban por un proceso jerárquico de arriba abajo con especificaciones “hard coded” que imposibilitaba iteración ágil de un desarrollo. Lo que el equipo que rescató a Healthcare.gov trajo, fue una revolución cultural de cómo implementar un proyecto de tecnología atado a política pública.